¿Te sientes estancado con tu peso? ¿Has perdido la motivación para seguir con tu dieta? ¿Te frustra no ver los resultados que esperabas?
Al abordar cualquier plan alimenticio, es fundamental estar mentalmente preparado y desmitificar ciertas creencias que pueden llevar a cometer errores de evaluación.
A continuación, se presentan cinco razones por las cuales muchas dietas no consiguen sus objetivos:
-
Creer que la sufrimiento es un requisito obligatorio para que una dieta sea efectiva.
-
Pensar que es posible perder peso de forma permanente mientras se vive con una restricción calórica constante.
-
Asumir que hay un número fijo de comidas que deben hacerse al día.
-
Cree en la existencia de una dieta perfecta que funcione para todos.
-
Considerar que no se tiene suficiente fuerza de voluntad para seguir adelante.
1) La idea de que hay que sufrir para bajar de peso
Uno de los errores más comunes es pensar que el sufrimiento es un prerequisito para el éxito en una dieta. Según mi experiencia, si no disfrutas de la vida que llevas mientras pierdes peso, es muy probable que vuelvas a ganar esos kilos. Para mantener el peso perdido a largo plazo, es fundamental que realmente disfrutes de tu vida incluso cuando estás reduciendo la ingesta de calorías. Una dieta efectiva no necesita ser necesariamente muy restrictiva, ni limitarse a determinados grupos de alimentos de manera dañina o ser excesivamente complicada.
Una dieta que funcione debe establecer ciertas reglas, pero no debe generar ansiedad ni causar sentimientos de privación o renuncias constantes. Esa no es una forma sostenible de llevar un estilo de vida saludable.
2) La restricción calórica continua
Si constantemente luchas contra la sensación de hambre, hay miles de años de evolución que te empujan en la dirección opuesta. Es como intentar oponerte a las fuerzas de la naturaleza. Evolutivamente, nuestros genes y nuestra fisiología aún funcionan como si el próximo alimento pudiera no llegar nunca, como si tuviéramos que comer ahora para sobrevivir.
En práctica, los cambios continuos de peso durante y después de las dietas, provocados por la alternancia de períodos de restricciones calóricas severas, llevan a una disminución de la dopamina y otros neurotransmisores. Este desequilibrio hormonal, al volver a una alimentación normal, genera una sensación de hambre intensa y un aumento en la compulsión por comer. En resumen, el cuerpo tiende a restablecer un nuevo equilibrio cada vez que se experimentan variaciones en los hábitos alimenticios o se atraviesan periodos de estrés significativo. Y una dieta excesivamente restrictiva representa un estrés considerable.
Para profundizar más en este tema, puedes leer aquí: ¿Por qué no puedo adelgazar con la dieta?
3) ¿Cuántas comidas debo hacer al día?
Generalmente, los nutricionistas recomiendan realizar alrededor de cinco pequeñas comidas al día. Otros sugieren tres, pero casi todos coinciden en que el desayuno es la comida más importante.
No obstante, hay personas que no están inclinadas a desayunar, y otras que no quieren dedicar mucho tiempo cada mañana a una comida abundante. En estos casos, es preferible animar a estas personas a repartir sus comidas y snacks a lo largo del día para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes.
Sin embargo, en realidad, no hay una regla universal. La literatura médica respalda diversas formas de comer. Hay quienes sostienen que hacer tres comidas y varios snacks es lo mejor; otros abogan por tres comidas completas; y quienes promueven el ayuno intermitente proponen reducir a dos las comidas diarias.
Lo importante es que se elija un enfoque que se ajuste a tus preferencias y hábitos, de modo que no termines aborreciendo el nuevo estilo de vida y la dieta que decides seguir.
4) ¿Cuántas calorías son suficientes?
Si cien personas de la misma edad, género, altura y peso comen lo mismo, algunas aumentarán de peso y otras lo perderán. ¿Por qué sucede esto?
Porque la eficiencia en el uso de las calorías varía entre las personas. Algunos pueden comer prácticamente lo que deseen sin problemas de peso, mientras que otros parecen aumentar de peso fácilmente a pesar de comer poco. El excedente calórico no afecta a todos de la misma manera.
Recientemente, unos investigadores israelíes descubrieron que 800 personas que recibieron el mismo desayuno mostraban diferencias significativas en su respuesta glucémica.
Al final, todos tenemos reacciones diferentes a los alimentos. Así como cada modelo de auto tiene su propio rendimiento de combustible, nosotros podemos consumir más o menos según cómo llevemos nuestra vida.
Para más detalles, puedes leer aquí: ¿Contar calorías es útil?
5) Falta de fuerza de voluntad
La frase “me falta fuerza de voluntad” es común entre quienes eventualmente se rinden en su dieta.
Puede que realmente falte fuerza de voluntad, pero como sostiene el Dr. Friedhoff, ¿es posible que en medio siglo los habitantes del planeta se hayan transformado de tenaces luchadores a personas débiles y conformistas?
Si consideras el tiempo que han invertido, los miles de euros y la energía emocional y física que millones de personas dedican a gestionar su peso, parece evidente que esta afirmación es una creencia errónea. Es probable que hayas ejercido más fuerza de voluntad en la gestión de tu peso que en cualquier otra área de tu vida.
Bibliografía:
1)
latest posts published
Cómo Aumentar los Máximos en Sentadilla, Press de Banca y Peso Muerto
Dieta cetogénica: pautas, ámbitos clínicos y aplicación de las 3 fases del protocolo cetogénico
Dieta cetogénica: pautas, ámbitos clínicos y aplicación de las 3 fases del protocolo cetogénico
Dieta cetogénica: pautas, ámbitos clínicos y aplicación de las 3 fases del protocolo cetogénico
Dieta y productos detox: lo que necesitas saber antes de desintoxicarte
Rematore con Bilanciere: La Guía Definitiva del Ejercicio
Diferencias entre los entrenamientos de baja intensidad y bajo impacto
La curiosa historia de la vitamina D
Entrenamiento de Multifrecuencia para Masa y Fuerza Muscular